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DRAGONHEART

DRAGON

   

 

 
 
 
 Cuenta la historia del último
Dragón que habitó la tierra
 

 

 

 

  Bienvenido a la Caverna del Dragón 

 

El ser humano está a medio camino

entre los dioses y las bestias -Plotino

 

La palabra Dragón, se remite a una voz griega que significa "El de la vista aguda". En Latín la palabra se convirtió en Draco que llegó a significar "Serpiente gigante". Con esta conotación de serpiente fue que paso a roma, donde Plinio describió la lucha que sostenían los Dragones de la India con los elefantes: "De tamaño tan inmenso que fácilmente envuelve a un elefante con su piel y lo rodea con su cuerpo. La lucha resulta fatal para ambos; el elefante vencido cae al suelo y con su peso aplasta al dragón entrelazado con él".

Así tambien, Plinio agregó más detalles sobre los dragones afirmando que los había en Etiopía pero, estos eran enanos a comparación de los grandes dragones de la India, ya que solo median 9 metros. Agregó sobre estos que tenían 4 crestas en la cabeza que les servían para navegar. "Cuatro o cinco entretejidos y entrelazados... navegan con las cabezas en alto impelidos por encima de las olas a fin de hallar mejores fuentes de alimento en arabia".

Mucho tiempo después de la caida del Imperio Romano, Konrad Gesner (el primer autor de un tratado de historia natural desde Plinio) al tiempo de su muerte trabajaba en un volumen dedicado a los reptiles que fue completado y publicado en forma póstuma. Según creía, el Dragón era una serpiente gigante de la especie del pitón. La mayor parte de la información la obtuvo de Plinio e incluso repitió algunas de sus historias. "Se ocultan en los árboles escondiendo la cabeza, y dejan colgar lo demás como una cuerda. Desde esos árboles observan hasta que el elefante llega a comer y empieza a arrancar las hojas de las ramas; entonces, de repente y antes de que éste se dé cuenta le saltan a la cara y le sacan los ojos. Luego se aferran a su cuello y con sus colas o partes traseras golpean y acosan al elefante hasta dejarlo sin aliento pues lo estrangulan con las partes del frente mientras lo golpean con las traseras... Tal es el carácter del dragón que nunca ataca al elefante salvo con la ventaja del lugar, principalmente desde algún árbol o roca alta". Plinio hizo que la lucha terminara empatada, pero en el transcurso de los siglos el dragón ha surgido victorioso con mayor frecuencia.

Por diversas razones el dragón ha llegado a ser más que una gran serpiente. En la Bilia ocupa un lugar destacado en algunos pasajes donde dragón y serpiente son palabras que se utilizan indistintamente. Esto se ha convertido en una fuente de confusión, pues al ser el animal más odiado por los antiguos hebreos, la serpiente y por extensión el dragón llegan a identificarse con el mal y el diablo. Ya en el Apocalipsis, el último libro del Nuevo Testamento encontramos lo siguiente: "Así fue abatido aquel dragón descomunal, aquella antigua serpiente que se llama diablo y Satanás, que anda engañando al orbe universo, y fue arrojado a la tierra, y sus ángeles con él"   

 

 

 

 

 

  Los Dragones Más Famosos y Conocidos 

 

La fascinación por los dragones queda patente en la historia de la mayoría de las culturas. De todas las criaturas retratadas en fantasías y mitos, los dragones - tanto buenos como malos - son los más populares. Desde el principio de los tiempos, sus leyendas se han transmitido de generación en generación en prácticamente todas las sociedades.

En las antiguas creencias occidentales, los dragones eran frecuentemente representados como demonios o criaturas peligrosas. Las leyendas de la Edad Media enseñaban la matanza de los dragones como un ritual que los caballeros debían superar. Por el contrario, en las culturas asiáticas siempre se consideró al dragón como un símbolo de suerte y poder, una creencia que actualmente ha adoptado también Occidente.

 

 

  • “Ladon” era un dragón griego que protegía el árbol de las manzanas doradas de la diosa Hera. Hércules mató a Ladon para robarle las frutas.

  • “El Dragón Celestial Chino” es considerado el símbolo de la raza china. Alrededor del mundo, multitud de chinos se proclaman orgullosos descendientes de este dragón (“Lung Tik Chuan Ren”). Se hace alusión a estos fantásticos animales como criaturas divinas que traen consigo abundancia, prosperidad y buena suerte.

  • “Yogune-Nushi” era un dragón demonio japonés que deseaba la carne humana. Una vez al año, pedía el sacrificio de una joven virgen.

  • “Rahu” y “Ketu” nacieron de la mitología india. Son muy conocidos en la astrología Vedic. Mientras Rahu, “la cabeza del dragón”, se asocia con la cara norte de la luna; Ketu “la cola del dragón”, se asocia con la cara sur.

  • “Fafnir” era un dragón de la mitología nórdica que comenzó su vida como un gigante. Egoísta y desagradecido, mató a su padre durante su juventud para heredar sus tesoros. Utilizando poderes mágicos, Fafnir se transformó en un dragón para poder proteger precisamente los bienes obtenidos.

  • H. R. Pufnstuf, era una serie de los años setenta en la que un dragón muy hablador ejercía como alcalde de una singular isla. En este lugar, un adolescente llamado Jimmie y su flauta parlante, son abandonados por el demonio Witchiepoo.

  • En la película de personajes animados Pete’s Dragon, un niño huérfano se escapa con su único amigo: un cariñoso y simpático dragón volador.

  • “Puff the Magic Dragon” es una canción de Paul & Mary que se basa en un poema sobre la inocencia de la infancia perdida.

  • El largometraje de Universal Pictures Dragonheart, cuenta la historia del último dragón que habitó la tierra.

  • El simpático “Mushu” es el dragón animado que retrata  la película de Disney, Mulan. Caracterizado como un excelente guardián, Mushu ayuda a la protagonista de la película a luchar contra los Huns y a devolverle el honor a su familia.

  • “Norbert” es la cría de dragón de Hagrid en las aventuras de Harry Potter. En Harry Potter and the Goblet of Fire, Harry tiene que superar al dragón en una competición por el torneo de magos.

  • “Charizard” es un dragón volador que escupe fuego en el videojuego y la baraja de Pokemon. El nombre japonés de Charizard es "Rizaadon" ("Lizardon").

  • “El Dragón Blanco De Ojos Azules” aparece en una de las últimas tarjetas de YuGiOh (Yu-Gi-Oh). También podemos verlo en el primer episodio de la serie de televisión The Heart of the Cards.

     

     

     

     

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      Los dragones Chinos 

     

       Los dragones asiáticos no eran como los occidentales. En Occidente la relación que se había establecido entre humanos y dragones se había caracterizado siempre por la lucha y la oposición; en Asia, en cambio, compartían el mundo con la humanidad de forma pacífica casi siempre, salvo alguna traición puntual por alguna de las dos partes. 

       Los dragones chinos llegaron a ser venerados como dioses, y se les creía espíritus que traerían bondades o desgracias a la tierra, según el humor con que se levantaran. Todopoderosos, nadie podría hacer nada contra su furia si ésta se desataba... por lo que lo mejor era no despertarla. De todas formas, solían mostrarse benévolos con quienes no se olvidaban de rendirles pleitesía en su culto... y les bastaba un poco de atención para corresponder a su pueblo y alejar de él los malos espíritus (este es el objetivo, por ejemplo, de la ceremonia del dragón con la que en China se da la bienvenida al nuevo año).

       Se entendía que los dragones se repartían el espacio según su función. Los dragones celestiales protegían los cielos y sostenian las mansiones de los dioses, evitando que se vinieran abajo. Por su cercanía a los dioses, eran de los pocos que tenían algo de influencia sobre ellos. Los dragones de los ríos determinaban el curso de los mismos, su caudal y sus desbordamientos,  y guardaban sus orillas. Se suponía que estos dragones vivían en palacios sepultados bajo las aguas de su río. Los dragones del aire regulaban el tiempo, en sus paseos por el cielo gobernaban la lluvia, el viento, las nubes y las tormentas. Los chinos les temían porque se les sabía de mal genio, que desataban sin mesura de cuando en cuando, provocando grandes catástrofes naturales. Los dragones de la tierra eran los habitantes de los subterráneos y se refugiaban en cavernas profundas, desde donde se cuenta que custodiaban grandes tesoros que acumulaban desde el principio de los tiempos.

       En Asia se consideraba al dragón (lung) como el principal de los cuatro mágicos animales espirituales. Compartía la condición de animal sagrado con el fénix, la tortuga y el unicornio, pero fue el dragón el que mayor popularidad alcanzó. De hecho, los emperadores estaban íntimamente asociados con los dragones, su trono era El Trono del Dragón, su rostro, El Rostro del Dragón. Los tronos se hacían realmente con forma de dragón, así como su cama y su barco. De los emperadores más poderosos se creyó que por sus venas corría sangre de dragón y que tenía algunos de estos majestuosos seres a su servicio. Cuando el emperador moría se decía que había subido al cielo sobre un dragón, y las representaciones de los dragones imperiales se distinguían porque éste era el único dragón que contaba con cinco garras (cuatro garras correspondían a un dragón normal y tan sólo tres a una variedad japonesa).

       Una leyenda sobre el origen del hombre los emparenta con los dragones. La antigua diosa Nü Kua., mitad dragona mitad mortal, sería su creadora, y al principio sus descendientes tendrían la facultad de cambiar libremente de la forma humana a la forma dragonil. Sin embargo esta facultad se fue perdiendo poco a poco y las transformaciones fueron cada vez más raras hasta llegar a desaparecer, quedando así separados formalmente las dos especies... aunque ambas conservarían el recuerdo en su sangre de la especie a la que un día pertenecieron. Por ello, se entendía que los emperadores eran los descendientes más directos de esta primera generación de hombres, y por eso conservaban en su sangre el rastro más claro de la sangre del dragón.

     

     

     

      

     

     

     

       

     

     

     

     

     

     

     

     

     

       

     

     

    DRAGON

     

     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     La Luna y el Dragón
     
     
     
     
     
     
    Las estrellas que iluminan tu camino
    y la luna que estremece tu sonrisa,
    a veces se ocultan sin sentido.
     
    Los ángeles te miran mientras cuido de ti.
    La noche pasa apresurada,
    y la misma cubre tu cuerpo,
    como una capa de forma inesperada.
     
    Las estrellas empiezan a salir
    de forma inexplicable,
    remontando vuelo alrededor tuyo.
     
    Cada noche en tu cama te abrigo
    con sueños y esperanzas.
    El sueño se acerca poco a poco,
    y extiendes la mano para tocar la mía,
    buscando la confianza.
     
    La noche termina mientras tus ojos se cierran,
    nuestras almas se instalan en el sueño
    y el dragón empieza su letargo... 
     
     
    Autor: de una Amiga mía 
     

     

     

     

    La Princesa y

    el Dragón de Sueños  

     

      

    Aún recuerdo aquella noche,
    era un día triste para la Princesa,
    ella todo lo tenía pero por las noches
    su casa estaba vacía y su cama siempre tan fría.


    Aquella noche se asomó a la ventana
    en busca de esperanza,
    bordaba sus sueños con estrellas,
    cada noche ella esperaba...


    Aquella noche el Dragón vino a visitarla,
    en su boca traía un pergamino
    era un poema de esperanza,
    se agachó lentamente y su ala le ofreció,
    él, el Dragón vino a salvarla.


    Ella sin dudarlo trepó por sus alas
    hasta llegar a su lomo.
    Volaron juntos toda la noche,
    él le enseñó su pequeño mundo de ilusión,
    ella desde entonces, le ofreció amistad eterna.

     

    No pudo dejar de visitar ese pequeño mundo...
    Allí, en la guarida del Dragón él la esperaba...
    y aquí me tienes de nuevo...
     

     

    Dragón de ilusiones,
    Dragón de esperanza,
    Dragón de Sueños....

     

      Autor: de una Amiga mía 

     

     

     
     
     

     

     

     

     

    El paseo del Dragón

     
    Imagino la dulzura que hay en tí,
    nunca el desprecio adulador que me conmueve,
    gozo con la infinita suavidad de tus cabellos,
    rozando las aguas calmadas de cualquier remanso,
    invadido por la trsiteza de no conocerte,
    duermo, simplemente duermo, esperando encontrarte en un sueño.

     

      ***  


    Hoy, el semblante me ha cambiado,
    no eres tú,
    no es nadie, no soy yo,
    es simplemente que es todo a la vez.

    Hoy, no quería escribirte a tí,
    no quería escribirle a alguien,
    pero tal vez tú que estás lejos
    seas la indicada para no entender nada.

    Hoy, no será mañana,
    tampoco ayer,
    tal vez pasará,
    tal vez nunca pase.

    Hoy, he perdido muchos de los anhelos
    que me llevaban con fuerza a escribir,
    mientras la tristeza penetra en el corazón,
    que ya no es el corazón de un dragón valiente.


    Hoy, me cansaré de perderme en el vacío,
    contemplando la Luna a la media noche,
    escucharé los sonidos de la penumbra
    y partiré hacia donde tenga que hacerlo.

     

    Dragón 

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

      

    DRAGON

     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
      
     
     
    El sueño del Dragón
     
     
     
    Hay un dragón que sale por las noches, ¿le has visto?
    Hay un dragón que no brama enojado ¿le has escuchado?
    Hay un dragón que siempre vuela en lo alto de estos lugares
    ¿le has detenido?
    Yo sí.
    Y le he preguntado porqué solo sale de noche
    Y él me ha respondido que ama la intensidad de la luna
    Y le he preguntado el porque vuela despacio
    Y me ha respondido que
    quiere dejarse ver...


    Que lo que mira en el cielo
    Está buscándolo lejos del mar
    Y que si pudiera tranquilo podría aterrizar.

    Y yo he insistido en el porqué no irse a algún lugar
    Y es que simplemente me ha dicho que algún día lo hará,
    Que solo las estrellas y los grillos lo distraen
    Pues busca atrapar un sueño, entre la brisa que el viento da.
    Busca volar , busca soñar, busca hacia el cielo navegar.

    Yo le he dicho que busca en vano
    Porque la gente de aquí ya no regala ilusiones,
    Que simplemente duermen y se olvidan de la magia nocturna,
    Y creo que le rompí algo que él le llama corazón.

    Sin ilusiones no puede crear pasiones, me cuenta muy triste,
    Y al no tener esa fuerte inspiración, no hay fuego en su gran interior,
    Sabe que su amada no puede mirarle si no hay luz,
    Y la busca, y la persigue hasta que la agarra o se desvanece.
    Y el dragón busca cada noche, esa burbuja transparente,
    Desesperado y apasionado, algunas veces jugueteando,
    Esos sueños que nosotros tiramos por la ventana
    Para que él los use en nombre del amor,
    Y haga voltear a su amada
    Con el fuego de su coraza interior....

    Me estuve un tiempo callada acompañando su leve sollozar,
    Y en tiempos que el sueño me invadía le dije,
    Escucha, ¿te sirve que te regale un sueño de esperanza?
    Mi alma está enamorada, tal vez si lo echamos al cielo...

    Aceptó como se acepta la vida, como se acepta un beso,
    Como cuando se necesita beber agua...
    Y dormí, y soñé,
    y sé que dentro del sueño sonreímos los dos...

    Ahora en el cielo veo muchas estrellas pero no al dragón,
    Que sé que comió de mi ensueño para llegar a su amada,
    Creería que le veo cuando cuando quiero dormir,
    Parece que somos cómplices cuando me dibuja en el cielo
    Algún artificio con el fuego de su coraza.

    Y desaparece, así nomás,
    Lleno de vida por lo que puede atrapar,
    Entre revueltos deja escrito algo allá arriba:
    Que mi dormir tramita en el momento de soñar
    y cierro mis ojos dispuesta a volar...

     
     Escrito por G.Kleine @
     
     
     
     
     A soñar que queremos volar...
    Alimentemos al Dragón para que no se muera el amor.
    Que las ilusiones siempre llenan al alma de emociones...
    y sin emoción la vida no tiene razón.
     
     
     
     
      
     

     

     

     

     

       

     

     

     

      La Guarida del Dragón 

     


    Entra a la oscuridad, deja atrás la luz.
    Aquí habitan las pesadillas. Aquí habita el miedo.
    Aquí mora el dragón, llamas y sombras.
    Vómitos de llamaradas, lamentos y destrucción.
    Chasquen los huesos de los incrédulos.
    Sufra infinitamente el profanador de tumbas.
    Pero padezca aún más el cazador de dragones.
    Pérfida su búsqueda y sea maldito quien lo contrata.
    Un llanto irreprimible estas palabras,
    pero preservan a quienes las predican.
    Tierra y agua, fuego y aire.

    Prepárense a conocer a una criatura única
    Entra, ahora, si es que te atreves...
    Entra, ahora... ¡¡¡a la Guarida del Dragón!!!  

       

    Dragón

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

      

     

     

     

     

     

     

     

    SUEÑO DE DRAGÓN

     

    A los dragones les gusta soñar. Les gusta porque siempre sueñan cosas hermosas.
    Los sueños de los dragones no son como los otros sueños, un humo que se va.
    Son sueños que van tomando forma hasta que se los mira y se los ve de cuerpo entero.
    Si un dragón sueña con un árbol enorme, lleno de flores, cuando se despierta encuentra a su lado un lapacho un ceibo o un jacarandá.
    Si sueña con mariposas, apenas abre los ojos ve un mundo de mariposas con alas doradas, con alas azules, con alas de todos los colores revoloteando por el monte.


     Salta lee y escribe ”¿Cómo, si no fuera por los sueños de un dragón, podríamos entender que de repente aparezcan millares de golondrinas en el cielo?
    ¿Cómo podríamos explicarnos que de un día para otro el campo se llene de flores rojas?
    ¿Cómo podríamos entender que de la nada salga un arco iris?
    ¿De dónde aparece un sol radiante en medio de la lluvia?

    Sólo se explica por el sueño de un dragón.
    Y los dragones quedan contentos con sus sueños, porque saben que producen cosas hermosas.
    Pero una vez un dragón tuvo una pesadilla.
    Soñó con una espantosa serpiente de siete cabezas, horriblemente perversa, que quería destruir el mundo entero.
    - ¡Odio las flores!- dijo una de las siete bocas.
    - ¡Odio los pájaros!- dijo otra mostrando los colmillos repletos de veneno.
    - ¡Odio los monos!- dijo una tercera cabeza.
    - ¡Los mataremos a todos!- dijo otra.
    - ¡Los mataremos y los comeremos!- rugió la quinta.
    - ¡A los monos y a todos los animales del mundo!
    - ¡Y los comeremos y los comeremos y los comeremos!- dijo la séptima.

    Entonces se despertó el dragón y alcanzó a ver las siete cabezas que se perdían a la distancia buscando monos y pájaros y flores y a todos los animales del mundo para matarlos y comerlos.
    -¡Qué hice!- se asustó el dragón.
    Pero no había tiempo para lamentos, y corrió por el sendero marcado por la serpiente donde no quedaban ni rastros de flores ni de animales.
    El dragón voló y pasó por arriba de la serpiente y bajó cortándole el camino.
    - ¡Qué lindo dragón!- dijo una cabeza.
    - ¡Lo mejor para comenzar a comer!- dijo la segunda.
    La tercera no habló. Ya había estirado su cuello con la velocidad de una centella hacia el cuerpo del dragón.
    Fue un movimiento casi invisible por la rapidez, pero el dragón que sabía con quién estaba soñando, ya no estaba en ese lugar.

    - ¡Así me gusta! – dijo otra cabeza.
    - ¡Qué bien que pelea!-¡Así nos podemos divertir!-¡Sólo matar y comer es aburrido!-¡Lo mejor es pelear!-¡Pelear y matar y comer!
    Y la serpiente atacó largando mordiscones para un lado y para el otro.
    El dragón se las veía negras tratando de golpear con sus poderosas garras alguna deesas cabezas que nunca estaban en el lugar donde llegaba el golpe.
    Apenas logró en un momento rozar a la serpiente con las garras y sacarle una escama del cuerpo.
    Apenas una escama que voló y cayó a lo lejos.
    Entonces probó con el fuego. Nada en el mundo podía resistir el fuego de un dragón.
    Dio un paso para atrás, resopló, y largó la llamarada roja más grande que nunca hubiera largado un dragón.
    Un fuego espantoso, largo, oscuro, que recorrió todo el espacio donde estaba la serpiente.
    Ardieron los árboles de alrededor y la tierra despidió un humo espeso, enrojecida por el calor.
    El dragón miró el humo que comenzaba a borrarse, buscando los restos de la serpiente, y se distrajo.
    Cuando se dio cuenta del tremendo salto de la serpiente, ya que estaba envuelto en sus poderosos anillos.


    Las siete cabezas gritaban y reían y giraban enloquecidas.
    -¡Dragón estúpido! ¿No sabías que no hay nada que nos guste más que el fuego?
    -¡El fuego nos entusiasma como ninguna otra cosa!
    El dragón tiraba tremendos golpes, pero las cabezas siempre estaban en otro lugar, y los anillos de la serpiente apretaban cada vez más.
    Entonces el dragón voló, voló hasta muy arriba, cerca de las estrellas, donde el frío es como el espanto y todo se convierte en un hielo de muerte que sólo aguantan los dragones.
    -¡Eso, un poco más alto!
    Después del fuego no hay nada que nos guste más que el frío -gritaron las siete cabezas.
    Entonces el dragón bajó, bajó como una flecha, se zambulló en el medio del río, en esa zona profunda donde no llegan ni los peces.
    Así ahogaría a la serpiente.-¡Eso, eso!- gritaron las siete cabezas -.
    Nada nos gusta más que estar bajo el agua. Pero después queremos otro poco de fuego.
    La serpiente seguía enroscada en el dragón. Siete días y siete noches volaron, lucharon, cayeron, nadaron, subieron, bajaron,siempre como un solo cuerpo. Sin descansar.

    Al final, en un descuido de la serpiente, el dragón logró escapar de sus anillos.
    Pero ya no sabía qué hacer. Había probado todas sus argucias y había usado toda su fuerza de dragón, pero la serpiente parecía invencible.
    -¡Nos estamos divirtiendo como nunca!-gritaron las siete cabezas.
    -¡Jamás nos había pasado algo tan hermoso!
    ¡Te queremos, dragón! ¡Que esta pelea no se acabe en mucho tiempo!-¡Nos aburren las peleas tontas con animales tontos!-¡Queremos pelear, pelear y pelear!-¡Atacá de nuevo, dragón! ¡Te estamos esperando!

    El dragón retrocedió un poco. -¡Estás escapando, dragón cobarde!
    El dragón pensó en volar, volar muy alto y muy lejos, y olvidarse para siempre de esa serpiente.
    Pero entonces ella mataría a todos los animales. No había caso. Escapar no servía. Pero si…quizás sí podría servir.
    El dragón voló hacia lo alto. Subió y subió, burlándose de la serpiente, mientras las siete cabezas lo llenaban en insultos.
    Y llegó hasta el lugar más alto, arriba de todas las nubes y las sombras. Entonces planeó en círculos. En grandes círculos, dejándose llevar por el viento.
    Y allí, mientras planeaba, cerró los ojos y se durmió.
    Ya sabía lo que tenía que soñar. Y soñó.
    Soñó con pájaros y flores, soñó con ríos crecidos, soñó con el arco iris, y cuando en medio del sueño apareció la serpiente de siete cabezas que peleaba enloquecida de furia, se dio vuelta en el aire para borrar su sueño.
    Porque los sueños se borran si uno se da vuelta para el otro lado mientras está soñando.
    La serpiente se borró. Se borró de golpe, sin dejar ningún rastro de serpiente.
    Entonces el dragón abrió los ojos. Estaba cansado, pero voló muy rápido para volver a ver el sitio de su pelea.
    El lugar estaba como antes. Como siempre. Estaban los árboles y las flores. Estaban las mariposas y los monos. Y no había rastros de la serpiente. Ningún rastro de la pelea.
    Apenas una escama que brilla y no brilla en el suelo....

     

     

     

     

     

     

     

    Dragonheart (Corazón de dragón) 1996

     

     

    Tiempo de dragones 

     
    Film de aventuras medievales pensado para todos los públicos. Narra las andanzas de Bowen, un caballero que, desengañado tras ejercer de tutor del malvado rey Einon, quiere acabar con todos los dragones del mundo. El motivo es la convicción de que uno de ellos envenenó el corazón del rey. Pero, contra todo pronóstico, se hace amigo de un dragón y ambos se dedican a recorrer los pueblos cercanos para estafar a sus habitantes, hasta que deciden volver al reino natal del caballero, que pretende recuperar su honor.

     
    Entretenida historia llena de humor y fantasía, al estilo de los cuentos infantiles, donde se hallan presentes casi todas las claves del género: sempiterna lucha entre el bien y el mal, leyes de caballería, romance, humor, espíritu de sacrificio y... la original amistad entre un hombre y un dragón. Unos magistrales efectos especiales consiguen hacer que el protagonista del film, Draco, el dragón, parezca real y sin duda se trata del mejor dragón cinematográfico cuando se rodó el film. Además, en la versión original, el mítico Sean Connery prestó su voz al dragón, mientras que en la versión española hizo lo propio el extraordinario Francisco Rabal, por lo que el personaje se convierte en entrañable.

     

    Una historia con moraleja que te hace reflexionar sobre algunas cuestiones, algunas de ellas bastante presentes actualmente, pero sumamente entretenida a la vez... Está bien contada, con buen ritmo... una buena combinación de factores con un buen resultado.

    Y una de las pocas ocasiones en las que nos pintan un dragón como un ser valeroso, honorable y valiente, en lugar de la terrible imagen que se le asigna siempre a este ser mitológico. Siempre viene bien y se agradece que se miren las cosas desde un punto de vista diferente al habitual...